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Picasso, Pablo
Manuel Vilariño

Manuel Vilariño. El despertar, 2001

A Coruña (España), 1952. Vive y trabaja en Bergondiño, A Coruña. Su trayectoria fotográfica, en la que conviven el blanco y negro y el color, se inicia con los años 80 como un continuado intento de fusionar valores de la naturaleza con aspectos de cariz cultural, en un panteísmo objetual que oscila entre los extremos de lo religioso y lo profano, de lo sagrado y de lo proscrito. Su interés por la poesía (José Ángel Valente), los místicos (San Juan de la Cruz), y los discursos filosóficos (Heidegger o María Zambrano) transitan entre las luces y sombras de su concepción de la fotografía como una puesta en escena de las entrañas y profundidades del pensamiento poético. Nociones en torno al límite, lo sagrado, lo sublime, o la soledad del tiempo en el devenir de la vida y la muerte, reposan en las metáforas de sus composiciones, de una belleza austera, protagonizadas por animales (lagartos, aves), acompañados a veces de otros elementos alegóricos como calaveras, frutas, velas o herramientas. Entre sus exposiciones individuales cabe citar las realizadas en Kiosco Alfonso, A Coruña ,1984; Gal. Spectrum, Zaragoza, 1990; Centre de la Photographie, Ginebra 1992; Bestias involuntarias, Tarazona Foto, Zaragoza; Gal. Vrais Rêves, Lyon, 1994; Gal. Ad Hoc, Vigo, en 1995 y 1999; Emboscadura, Círculo de BB.AA., Madrid, 1998; Gal. 57, Madrid, 2000; Gal. Bacelos, Vigo, y Le Chateau d’Eau, Toulouse, ambas en 2001; Fío e sombra, CGAC, Santiago de Compostela, 2002; Señal en el aire, MEAIC, Badajoz, 2003; y Gal. Trinta, Santiago de Compostela, 2005.

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