Celia Prado
Dolores Clairborne y Cenicienta: Entre cuentos de hadas
(Una entrevista con Tracey Moffatt)
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- Tracey, ¿qué piensas de esta idea de vincular
el tema de la adolescencia con la serie Scarred for Life? ¿Tienen,
para ti, algo en común?
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TRACEY MOFFATT, Job Hunt, de la
serie Scarred for Life I, 1994
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Las fotos de Scarred for Life
tratan de historias verdaderas (me las contaron amigos) de la infancia,
trágicas pero aun así divertidas; la mayoría de la época de la adolescencia.
Así que en cierto sentido no son cuentos de hadas, ni siquiera ficción.
Son momentos completamente verdaderos que jamás podría haberme inventado.
Mis otros trabajos fotográficos son ficciones de principio a fin,
aunque, por ejemplo, Laudanum (1998), es una especie de fantasía
enrevesada. Me gusta mucho esa frase de la novela/película de Stephen
King, Dolores Claiborne: a veces, un accidente es el mejor amigo
de una mujer desgraciada. Podría haber muchísimas interpretaciones
de esta frase, ¡quizá quiera decir que una tragedia nos puede cambiar
para siempre y a mejor!
- Conozco a gente que recuerda con cariño este
período de su vida; pero, ¿podrías decirme qué significa para ti
la adolescencia?
La adolescencia fue una época espantosa,
repulsiva y dolorosísima que me convirtió en artista, gracias a
Dios. Jamás he conocido a nadie que contemple con cariño esta época
de su vida. ¿Con quién demonios has estado hablando?
- Dijiste en una ocasión: "Si
no me ocupo de la verosimilitud, no me ocupo de captar la realidad;
me ocupo de crearla yo misma". Asocio esto, en el caso de
tu obra, con fábulas para adultos. ¿Te consideras una contadora
de historias?
Sí, sí me considero una contadora de
historias, en el sentido de que me gusta que haya elementos de narrativa
en mi trabajo fotográfico. Me gustaría que el espectador mirase
la imagen y le añadiese su propia lectura.
- ¿Tienes alguna historia favorita?
No, la verdad es que no. Cualquier cosa
con un final feliz, lo que significa que La Cerillera no
está en mi lista de favoritas. Por cierto, ¡vaya mente tuvo que
tener el que se inventó semejante historia...! (...)

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