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Martin Hentschel
Emblemas de exposición: Scarred for Life, 1994
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TRACEY MOFFATT, Scissor Cut, de
la serie Scarred for Life II, 1999
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Quizá algún día alguien escriba una crónica
de muertes indecorosas. Sus fuentes pueden ser recogidas a partir
de miles de crónicas periodísticas. Esas historias
en las que la muerte sorprende a sus víctimas en el momento
en el que están envueltas en las actividades más ordinarias.
Cosas que asimismo podrían haber sido realizadas antes o
después, o de manera distinta pero que, sin embargo, producen
casualidades fatales. Son incidentes que nos llenan de profunda
inquietud precisamente porque parecen ser inevitables y aún
así ocurren con brutal regularidad.
Las historias que cuenta Tracey Moffatt son de naturaleza distinta.
Ningún periódico las publicaría porque carecen
por completo de espectacularidad. Por otro lado, el potencial para
el conflicto psicológico que contienen podría estallar
en algún momento en forma de explosión de consecuencias
espectaculares. Todos nosotros tenemos que vivir con estos acontecimientos
que, en su mayoría, tuvieron lugar en nuestra infancia o
juventud, cuando nuestros sentidos no eran inmunes a las injusticias
a largo plazo. Las cicatrices que dejaron atrás han sido
irrevocablemente implantadas en nuestra memoria, desde donde pueden
estallar en cualquier momento para atacar lo consciente.
Job Hunt, 1976 (Búsqueda de trabajo, 1976): Después
de tres semanas todavía no había podido encontrar
trabajo. Su madre le dijo: 'quizá no eres lo suficientemente
bueno'. Miramos su rostro, en conflicto consigo mismo y con
el mundo. Literalmente le han acorralado. Apoyado en la pared de
la casa, con sus brazos cruzados detrás de su espalda, un
triste sentimiento de abatimiento emerge de su interior. Moffatt
abre un abismo entre la imagen y el texto; al hacer esto alude al
hecho de que ambos funcionan gracias a su brevedad. Imagen y texto
iluminan acontecimientos momentáneos dentro de un contexto
global. Entre estos breves momentos se abre una historia con horizontes
posibles e incluso divergentes. Quizá el joven haya confiado
en su madre durante largo tiempo y ahora está terriblemente
decepcionado. Quizá lo que ocurre es que ella nunca ha pensado
mucho en él, el hijo no amado en secreto, y a través
de este empleo se está aventurando a asestar un golpe para
así lanzarse hacia la libertad. La frustración no
sería entonces menos intensa. Las posibles narrativas se
extienden visiblemente si incluimos a padre y hermanos y hermanas
en la historia. Todo esto queda abierto al vacío entre texto
e imagen. (...)

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